6.11.04

Hierba mala...

Mi regreso, tras una larga ausencia debido a problemas técnicos, coincide con una reflexión mundial sobre la victoria de Bush en las elecciones estadounidenses. La noticia fue totalmente impactante, no porque no pudiese suceder, sino porque Bush ha ganado por bastantes votos de diferencia. Es verdad que Kerry no ofrecía una auténtica alternativa y por eso mucha gente ha mantenido su voto con respecto a las elecciones del 2000. Sin embargo lo novedoso reside en la inmensa cantidad de votos que Bush se ha llevado de la "América profunda". Desde un punto de vista europeo es muy difícil ver que un aumento de la participación favorezca a tendencias conservadoras y al partido / candidato del poder. Es un error, pues en Europa l@s conservadores/as suelen votar siempre siendo los más apáticos los que se posicionan en la izquierda, en un principio por desilusión. En Estados Unidos sin embargo las grandes masas del interior del país - los paletos a nuestros ojos - suelen preocuparse bastante poco de lo que ocurre más allá de sus pueblos. El hecho de que vivan encerrados en sus lugares de por vida, que mantengan fuertes tradiciones, les lleva a absolutizar sus planteamientos, a falta de conocimiento de otros. Es por eso que cuando muchísima gente de esta condición sociocultural se ha movilizado lo ha hecho por Bush, quien era un claro representante de un inmovilismo en los valores tradicionales predominantes de la cultura norteamericana. Es decir, la lucha, por mucho que desde Europa se haya planteado en términos de política exterior con la invasión de Iraq como bandera, se ha centrado en una confrontación de valores, o sea, nuestros valores como gente sencilla, cristianos protestantes, blancos, etcétera contra una cultura más sofisticada y que renuncia a gran parte de estos valores. Desde mi punto de vista esto ha sido en esencia lo que ha llevado a la victoria de Bush. De todas maneras una de las peores cosas que han sucedido es que se haya llevado tal cantidad de votos, pues de una manera u otra esto le va a legitimar para no sólo seguir una política continuista, sino incluso para radicalizar aún más si cabe sus políticas. Ya veremos qué sucede en estos cuatro años, que parece que van a ser muy largos.