11.6.04

Escepticismo

Parece que al fin se ha acabado la campaña elecotoral (¿?). Muy rara a mi juicio. Poco se ha hablado de Europa y de temas importantes como la reforma de las instituciones comunitarias. Sin embargo lo más extraño de esta campaña está en la saturación electoral que estamos sufriendo. En nuestro caso, l@s madrileñ@s, con las elecciones del domingo habremos acudido a las urnas cuatro veces en un año, si no es un récord, cerca está. Jamás pensé, sobretodo en mis años mozos cuando ansiaba tener la edad para votar, que yo diría que estoy algo cansado de tanta política. ¿Pero estoy -estamos- realmente cansados de la política? Personalmente creo que sería más acertado decir que estamos hartos de ESTA política. Una pseudopolítica que lo único que hace es buscar el poder, que vende ideales e ideologías al mejor postor. "Catch all parties" que diría Duverger. Creo firmemente en la política como instrumento social, sin embargo estoy hasta los mismísimos de tanta pantomima, tanta desfachatez -y fachatez ;)- y de este hipócrita sistema. En vez de discutir de cosas tan banales como están haciendo ahora l@s polític@s deberían dedicarse a ver qué problemas existen realmente en la sociedad e intentar plantear soluciones eficientes. En vez de tanta promesa lanzada al aire según corran los aires, se deberían escuchar al pueblo y ver qué queremos, pues a fin de cuentas ell@s son nuestr@s representantes. El otro día escuchaba en Los Simpson como Homer decía algo así: "Los políticos están para que nosotros no tengamos que pensar" y como todo el humor se basa precisamente en la realidad -que la gente no quiere ver- encuentro la frase muy poco alentadora. El gran genio de las letras Saramago nos expone en forma de novela y con una lucidez extraordinaria a lo que nos acercamos. Y no es tan hipotético este supuesto. La gente percibe cómo la política actual sirve para poco y está desilusionada, lo que es caldo de cultivo para la manipulación y por tanto para que sucedan cosas indeseables. Tal vez sea algo exagerado, pero uno de los eslóganes de los antisistema es "con el actual borreguismo ya no es necesario el fascismo". No sé qué sucederá, pero al menos se puede comprobar que o la política cambia, o nos hundimos. Ya decía Bakunin que para que la sociedad avance es necesario abandonar la política moderada y confrontar los extremos -Hegel en estado puro-. Así que cambiemos pronto antes que darle la razón. Claro, que tal vez la tenga.